Tag Archives: artritis reumatoide

¿Es posible conseguir el reconocimiento de una incapacidad permanente derivada del padecimiento de artritis reumatoide?

4 jul

En este estudio, continuación de la serie de artículos referentes a la posibilidad de obtener el reconocimiento de una incapacidad permanente, nos centramos en las posibilidades de obtener este reconocimiento a los pacientes de artritis reumatoide. Para un mejor conocimiento del reconocimiento por parte de los Tribunales de Justicia, hacemos una revisión de una serie de sentencias jurisprudenciales de interés para su reconocimiento.

Se podría definir a la artritis reumatoide (AR) como una enfermedad inflamatoria crónica, de naturaleza autoinmune, caracterizada por la afectación simétrica de múltiples articulaciones, pudiendo causar, en fases avanzadas, importantes limitaciones físicas, viéndose seriamente afectada la calidad de vida de quienes la padecen. Siendo cierto que existen brotes de esta enfermedad, que producen la hinchazón de las articulaciones afectadas, provocando dolor y dificultad de movimiento, también lo es que, sin el tratamiento adecuado, tales brotes tienen a ser cada vez más frecuentes y duraderos, perdiéndose movilidad de manera progresiva, deformándose las articulaciones de quienes padecen tal enfermedad. Todo ello deriva inevitablemente en un deterioro evidente de la calidad de vida del enfermo, tanto a nivel laboral como personal.

Aunque lo más frecuente es que, en los inicios de la enfermedad, se vean afectadas las articulaciones de las manos y los pies, con el tiempo la enfermedad termina afectando a más articulaciones, aumentando sus síntomas y, con ellos, las limitaciones físicas. A día de hoy se estima que un porcentaje muy elevado de quienes padecen esta enfermedad termina por no poder desarrollar un trabajo a tiempo completo.

 Los síntomas de tal enfermedad no conllevan únicamente el reconocimiento de una incapacidad permanente absoluta cuando quien los padece ocupa un puesto de trabajo que requiera ciertos esfuerzos físicos, sino que también puede verse reconocido tal grado de incapacidad a personas que, aparentemente, no realizan tales esfuerzos, ocupando puestos más livianos.

 Este es el caso de una afectada, de 46 años de edad, dependienta de profesión, con un cuadro de artritis reumatoide, que sufrió reiteradas intervenciones de cadera, debido al gran deterioro de sus articulaciones que le provocó la enfermedad, que padecía dolores continuos y mantenía una escasa movilidad, viendo afectada posibilidad de caminar, así como de permanecer de pie, vio reconocida por el TSJ de Madrid, en su Sentencia de 26 de abril del 2004, su solicitud de incapacidad permanente absoluta, a pesar de que el INSS mantenía que únicamente resultaría tributaria de una incapacidad permanente total para su profesión habitual. Y ello porque, atendiendo al criterio mantenido por el Tribunal Supremo, “la prestación de un trabajo, por liviano que sea, incluso el sedentario, solo puede consumarse mediante la asistencia diaria al lugar de empleo, permanencia en él durante toda la jornada, estando en condiciones de consumar una tarea, siquiera sea leve, que ha de demandar un cierto grado de atención, una relación con otras personas y una moderada actividad física, sin que sea posible pensar que en el amplio campo de las actividades laborales, existe alguna en la que no sean exigibles esos mínimos de dedicación, diligencia y atención”.

 En otro caso, la solicitante reclamaba ser declarada afecta a una incapacidad permanente total para su profesión habitual de limpiadora, reconociéndose un cuadro de artritis reumatoide seronegativa que le afectaba a los tres niveles de la columna vertebral, a hombro derecho, carpos y extremidades inferiores, estando en grado avanzado de evolución. Por ello, el TSJ de Madrid, en su Sentencia de 20 de junio de 2005, le reconoció una incapacidad permanente total para su profesión habitual al entender que tales padecimientos le impedían desempeñar dicha profesión, la cual exige la bipedestación mantenida, flexión de columna lumbar, giros de cabeza, posturas forzadas, moderados esfuerzos y movimientos repetitivos del miembro superior derecho.

En este sentido, la Sentencia del TSJ de Madrid, de fecha 9 de junio de 2010 declaró a la actora, de 61 años de edad, como afecta de una incapacidad permanente absoluta para todo tipo de trabajo. La actora padecía artritis reumatoide seropositiva con FR. positivo, anti ccp negativo, clase funcional III de la ACR., con afectación hombros y rodillas. Debido a tal dolencia la solicitante padecía, entre otros, un cuadro de dolor musculoesquelético generalizado, sin pérdida de fuerza. Tales dolencias le producían limitación para desarrollar con normalidad una actividad laboral.

 En un caso reciente reconoce el TSJ de Madrid, en fecha 26 de mayo de 2011, una incapacidad permanente absoluta a un solicitante, de profesión oficial 1ª electricista, diagnosticado de artritis reumatoide seropositiva. Así, le reconoce tal grado de discapacidad atendiendo a que el mismo está impedido, no sólo para tareas que requieran esfuerzos intensos, sino también para aquellas que supongan esfuerzos moderados, no pudiendo cargar objetos, ni adoptar posturas forzadas destreza o realizar movimientos finos o repetitivos de las manos, principales afectadas de su enfermedad. Igualmente, se le reconoce impedimentos para la bipedestación y la sedestación prolongadas, lo cual, según la Sentencia “deja muy escaso margen a las tareas de cualquiera de las profesiones a las que podría acceder”.

La jurisprudencia alerta en muchas ocasiones sobre los efectos que provoca la rigidez matutina, la cual puede durar varias horas. Así, en su Sentencia de fecha 13 de julio de 2000 a la actora, profesora de piano, le fue reconocida una incapacidad permanente total para su profesión habitual, al padecer ésta artritis reumatoide seropositiva erosiva, con nódulos subcutáneos en estado III, de Steinbroker, inflamación poliarticular con afectación de hombros, codos, manos, rodillas, tobillos y pies y rigidez matutina de varias horas de duración, imposibilidad de pinza entre el 1° y 5° dedos de la mano derecha con falta de fuerza tanto en la mano como en la presa de uño y en la garra de ambas manos, limitación en la extensión de codos y movilidad de hombros. Patologías estas que, sin duda, la inhabilitaban para poder ejercer su profesión, careciendo de fuerza en ambas manos y padeciendo largas horas de rigidez matutina en las articulaciones de las mismas.

Dicha enfermedad afecta especialmente a aquellas profesiones que requieren el empleo de la fuerza física de un modo más evidente, como puede ser el caso de la demandante de una incapacidad permanente total para su profesión habitual de barrendera, la cual obtuvo en Sentencia del TSJ de Madrid, de fecha 3 de noviembre de 2008. Y ello porque la Sala entendió que la artritis reumatoide que padecía le afectaba especialmente a las manos, siendo sus tareas habituales el recorrido de calles en posición de bipedestación, tirando normalmente de un carro, barriendo las calles con una escoba ó un cepillo manual, utilizando un recogedor, también manual, para arrojar al carro lo barrido, vaciando papeleras, tareas para cuyo ejercicio, se requiere bipedestación prolongada, la utilización de las manos con movimientos repetitivos y la realización continuada de cierto esfuerzo físico que si bien no es intenso, sí es mantenido durante toda la jornada. Insiste esta Sentencia en que “no cabe mantener la subsistencia de aptitud laboral para su profesión habitual por la mera posibilidad de un ejercicio esporádico de determinadas tareas o labores, sino por la de llevarlas a cabo con la necesaria profesionalidad y conforme a las exigencias mínimas de continuidad, asiduidad, rendimiento, dedicación y eficacia y por ello, el estado de la trabajadora conforme queda descrito determina la calificación de incapacidad permanente total, y al entenderlo así la sentencia impugnada, no conculcó el artículo 137.4 de la Ley General de la Seguridad Social”.

 Departamento jurídico Diké Abogados.

Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 847 seguidores

A %d blogueros les gusta esto: